Miradas Jóvenes

Iberoamérica desde un punto de vista joven.

Nos muestran una visión crítica frente a las realidades habitadas. Muchas de las obras recibidas dan cuenta de experiencias y entornos de vida difíciles, en los que la pobreza y la desigualdad ponen en riesgo la realización de los propios proyectos de vida y la posibilidad de un futuro. Otras, sin embargo, expresan esperanza y reivindican opciones de transformación. En los dos casos, las obras manifiestan el compromiso de la población joven con crear entornos más amables y, sobre todo, la necesidad inapelable de hacerlo.

Nos muestran una explosión de emociones. Angustia y soledad. Lucha y resistencia. Felicidad y vitalidad. Incertidumbre y sorpresa. También perspectivas retrospectivas, casi melancólicas, como si ser joven implicara un largo recorrido en el que se entremezclan las experiencias vividas con aquellas heredadas, inscritas en la historia. La memoria tiene así un papel central en las obras recibidas, bien sea a través de la exploración de prácticas tradicionales, del despertar de los lazos familiares, o del manifiesto contra problemáticas vividas desde tiempo atrás.

Nos muestran el reconocimiento que otorgan a diferentes subjetividades y a sus particularidades. A la niñez, a las mujeres, a otros jóvenes, a los grupos indígenas, a las comunidades campesinas o de pescadores. Y, al lado, aparece la importancia del colectivo, de lo comunitario, del compartir, del hacer cosas en conjunto.

Nos muestran un estar en el adentro y el afuera, entre lo íntimo y lo público. Las calles tomadas, las huellas juveniles allí instauradas, la casa, una cama, el propio cuerpo como territorio que se apropia y en el que se inscriben las marcas del mundo que se habita. Paisajes que presentan esos espacios en los que se desarrolla la vida, la cotidiana, la del día a día; retratos que narran historias, que esquivan el anonimato, que con sus miradas nos interpelan.

Nos muestran el cruce permanente entre lo local y lo global. Imágenes de migraciones y viajes se posicionan al lado de la fotografía del barrio, de los tejados vistos desde la ventana, del colegio, del grupo de amigos. Todo evidenciando preocupaciones relacionadas con los márgenes, con las fronteras, con la identidad y la diferencia, con la visibilidad y la invisibilidad, con el “nosotros”.

Nos muestran, en suma, acción, movimiento, dinamismo. Jóvenes activos, viviendo. Tiempo para hacer y tiempo que sigue corriendo.

Nos muestran una explosión de emociones. Angustia y soledad. Lucha y resistencia. Felicidad y vitalidad. Incertidumbre y sorpresa. También perspectivas retrospectivas, casi melancólicas, como si ser joven implicara un largo recorrido en el que se entremezclan las experiencias vividas con aquellas heredadas, inscritas en la historia. La memoria tiene así un papel central en las obras recibidas, bien sea a través de la exploración de prácticas tradicionales, del despertar de los lazos familiares, o del manifiesto contra problemáticas vividas desde tiempo atrás.

 

Menciones Especiales

"Problemas que enfrenta mi país", por Yenifer Abigalil Rodríguez

Hacer que las personas vean a través de mis fotos los problemas que nuestro país está enfrentando, como son: el abuso a la mujeres, el acoso a nosotras las mujeres, la emigración de los jóvenes.

"Frágil como un volantín", por Boris Alejandro Farías Hunt

Esta fotografía fue tomada en el carnaval de Puno, Perú. Busca retratar el sacrificio de cientos de niños, niñas y jóvenes de Latinoamérica que deben trabajar para poder optar a una vida digna, comida, refugio y educación; negándoseles a muchos y muchas de ellas el derecho a ser felices, disfrutar la vida, conocer y conocerse en la vida. El título de la obra hacer alusión a una canción de Víctor Jara titulada “Luchín”, que habla sobre un niño que jugaba las poblaciones chilenas en la época de los 60’s.

"Dulceras de Santo Domingo", por Eduardo Sánchez Melo

La mirada de la joven. Las 3 o 4 generaciones representadas en esta foto cuya vida (probablemente) estará dedicada a la venta de dulces. Me refleja la falta de diversificación de oportunidades que se encuentran en ciertos sectores de la población. El contraste de la vestimenta tradicional mexicana y los dulces “no tradicionales”. Los colores, me encantan los colores. (Espero que vean la fotografía en un buen monitor…).

Imágenes finalistas

"Panorama Guajiro", por Alejandra Muñoz (Colombia)

"Panorama Guajiro" es una serie fotográfica hecha en la región colombiana de la Guajira (Cabo de la Vela), en donde se ven reflejados el entorno y su gente, en su diario común. A pesar de ser una región llena de paisajes hermosos y lugares turísticos, La Guajira atraviesa en la actualidad por problemas de pobreza y desnutrición en su niñez. Así que, por medio de estas fotografías, quise evidenciar la realidad de su entorno, hacer un registro de sus calles, sus casas, encontrándome con unos lugares desérticos, llenos de desolación. Al igual que su gente, los indígenas Wayúu, que son la tribu indígena que habita este territorio, viven a diario la búsqueda constante de trabajo para poder alimentar a sus hijos y conseguir agua, ya que es escasa porque no cuentan con acueducto en sus rancherías (casas). Aunque me encontré con un panorama triste y desolador, en la mirada de algunos indígenas encontré todo lo contrario: esperanza y muchas ganas de seguir luchando por conservar la vida, la identidad y la cultura de esta hermosa tribu, que con el pasar de los años se ha visto azotada por muchos problemas, pero que ha resistido, en una lucha por nunca dejar de existir.

"Panorama Guajiro", por Alejandra Muñoz (Colombia)

“Panorama Guajiro” es una serie fotográfica hecha en la región colombiana de la Guajira (Cabo de la Vela), en donde se ven reflejados el entorno y su gente, en su diario común. A pesar de ser una región llena de paisajes hermosos y lugares turísticos, La Guajira atraviesa en la actualidad por problemas de pobreza y desnutrición en su niñez. Así que, por medio de estas fotografías, quise evidenciar la realidad de su entorno, hacer un registro de sus calles, sus casas, encontrándome con unos lugares desérticos, llenos de desolación. Al igual que su gente, los indígenas Wayúu, que son la tribu indígena que habita este territorio, viven a diario la búsqueda constante de trabajo para poder alimentar a sus hijos y conseguir agua, ya que es escasa porque no cuentan con acueducto en sus rancherías (casas). Aunque me encontré con un panorama triste y desolador, en la mirada de algunos indígenas encontré todo lo contrario: esperanza y muchas ganas de seguir luchando por conservar la vida, la identidad y la cultura de esta hermosa tribu, que con el pasar de los años se ha visto azotada por muchos problemas, pero que ha resistido, en una lucha por nunca dejar de existir.

"Panorama Guajiro", por Alejandra Muñoz (Colombia)

“Panorama Guajiro” es una serie fotográfica hecha en la región colombiana de la Guajira (Cabo de la Vela), en donde se ven reflejados el entorno y su gente, en su diario común. A pesar de ser una región llena de paisajes hermosos y lugares turísticos, La Guajira atraviesa en la actualidad por problemas de pobreza y desnutrición en su niñez. Así que, por medio de estas fotografías, quise evidenciar la realidad de su entorno, hacer un registro de sus calles, sus casas, encontrándome con unos lugares desérticos, llenos de desolación. Al igual que su gente, los indígenas Wayúu, que son la tribu indígena que habita este territorio, viven a diario la búsqueda constante de trabajo para poder alimentar a sus hijos y conseguir agua, ya que es escasa porque no cuentan con acueducto en sus rancherías (casas). Aunque me encontré con un panorama triste y desolador, en la mirada de algunos indígenas encontré todo lo contrario: esperanza y muchas ganas de seguir luchando por conservar la vida, la identidad y la cultura de esta hermosa tribu, que con el pasar de los años se ha visto azotada por muchos problemas, pero que ha resistido, en una lucha por nunca dejar de existir.

"Fugaz", por Tarabilla (Ecuador)

La memoria es muy fugaz, olvidando aquellos momentos que solo ocurren una vez en la vida, un atardecer, un día lluvioso, la soledad de una casa abandonada. La fotografía permite inmortalizar aquellos detalles que convierten y cambian un día ordinario en un día único.

"Fugaz", por Tarabilla (Ecuador)

La memoria es muy fugaz, olvidando aquellos momentos que solo ocurren una vez en la vida, un atardecer, un día lluvioso, la soledad de una casa abandonada. La fotografía permite inmortalizar aquellos detalles que convierten y cambian un día ordinario en un día único.

"Fugaz", por Tarabilla (Ecuador)

La memoria es muy fugaz, olvidando aquellos momentos que solo ocurren una vez en la vida, un atardecer, un día lluvioso, la soledad de una casa abandonada. La fotografía permite inmortalizar aquellos detalles que convierten y cambian un día ordinario en un día único.

"Somos - Quienes fuimos", por Álvaro Lott (México)

La historia del despojo, tan común y constante en América Latina, siempre tiene el mismo final y el mismo principio. Gente pobre golpeando a gente pobre, en favor de quien no es pobre. Parece ser la maldición de vivir en el paraíso, tierra rica y gente miserable, gobiernos que no gobiernan para su pueblo, sin interés por la justicia, pero con intereses económicos. Gobernantes que sirven a corporaciones y no soportan las voces que reclaman. Siempre, desde que somos América; así con mis abuelos; así con mis padres; así yo. Todos somos y fuimos el niño pobre, acompañando y su familia viendo cómo quienes deberían cuidarle, tiran golpes. Así lo vivimos, así lo crecimos, esa es nuestra realidad.

"El grito del silencio", por Karen Johana Domínguez Lavi (Perú)

En el año 2014, 59 mujeres de entre 18 a 34 años de edad fueron víctimas de feminicidio. Este año Perú ocupa con 83 casos el segundo país con mayor cantidad de este tipo de crímenes (así lo revela el último informe del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe). La violencia de género hacia la mujer en el Perú va de aumento y la mayoría de ellas son jóvenes. Esa es nuestra realidad, las leyes aquí son burladas, motivo por el cual muchas jovencitas se ven obligadas a callar y no hacer nada ¿Por qué? Por la impunidad de muchos casos. Ante esto nos hemos visto envueltas a salir a las calles a protestar, a alzar nuestra voz de protesta contra la vergonzosa actuación del poder judicial. ¿Y el resultado? El resultado fue miles de mujeres en su mayoría señoritas, alzando “el grito del silencio” de miles de mujeres que no se atreven a denunciar.

"El grito del silencio", por Karen Johana Domínguez Lavi (Perú)

En el año 2014, 59 mujeres de entre 18 a 34 años de edad fueron víctimas de feminicidio. Este año Perú ocupa con 83 casos el segundo país con mayor cantidad de este tipo de crímenes (así lo revela el último informe del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe). La violencia de género hacia la mujer en el Perú va de aumento y la mayoría de ellas son jóvenes. Esa es nuestra realidad, las leyes aquí son burladas, motivo por el cual muchas jovencitas se ven obligadas a callar y no hacer nada ¿Por qué? Por la impunidad de muchos casos. Ante esto nos hemos visto envueltas a salir a las calles a protestar, a alzar nuestra voz de protesta contra la vergonzosa actuación del poder judicial. ¿Y el resultado? El resultado fue miles de mujeres en su mayoría señoritas, alzando “el grito del silencio” de miles de mujeres que no se atreven a denunciar.

"Me manifiesto", por Dulce María Solís Téllez (México)

“Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica” ― Salvador Allende. Es así como las y los jóvenes buscan mejorar las condiciones de vida y el entorno a través de manifestaciones, algunas veces pacíficas y otras violentas. En ocasiones son reprimidos por las autoridades, pero también hay momentos en el que las dos partes solo se observan a la distancia tratando de entenderse mutuamente.

"Me manifiesto", por Dulce María Solís Téllez (México)

“Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica” ― Salvador Allende. Es así como las y los jóvenes buscan mejorar las condiciones de vida y el entorno a través de manifestaciones, algunas veces pacíficas y otras violentas. En ocasiones son reprimidos por las autoridades, pero también hay momentos en el que las dos partes solo se observan a la distancia tratando de entenderse mutuamente.

"Me manifiesto", por Dulce María Solís Téllez (México)

“Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica” ― Salvador Allende. Es así como las y los jóvenes buscan mejorar las condiciones de vida y el entorno a través de manifestaciones, algunas veces pacíficas y otras violentas. En ocasiones son reprimidos por las autoridades, pero también hay momentos en el que las dos partes solo se observan a la distancia tratando de entenderse mutuamente.
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